miércoles, 1 de marzo de 2023

Estar vivo simplemente pasó.

 Como muchas veces que escribo, no sé ni por dónde estoy empezando.


Con el sol de la mañana escuchas, con suerte, lo que es bueno y los cantos o escuchas a los pájaros o el agua correr o el sonido de las olas que vienen y van sobre la arena o con las rocas. Pero lo que escuchas en realidad es la verdad.


La verdad de estar de pie y de funcionar. La realidad de que estás ahí de que estás ahora. No te escuchas a tí la mayoría de las veces, ni te piensas, estás en un comienzo de un día que podría no ser y que podría no estar, pero demuestras que sí, aunque no te des cuenta de que en ese momento estás.


No me creo que lo que diga pueda llegarte pero igual podrías captar que si estás leyendo esto, has tenido al menos que despertarte. No pasa siempre que estemos de acuerdo con nosotros mismos, pero si pasa que cada momento que planteamos algo nuevo, es un momento de estar vivo, pasa que cuando seguimos estando hacemos cosas, aunque no tengan sentido, pasa que buscar un significado o encontrarlo no es estar vivo, pasa que estar es simplemente vivir o corregir lo que se es en un principio, dando paso a lo que seremos, para dejar atrás lo que somos y lo que hemos sido.

Pasa el tiempo y es movimiento es oposición, es gravedad e impedimentos a la moción, contra los que peleamos tú y yo.


Es la sensación de que no pasa nada pero que al final mientras creías que no, pasó.