domingo, 17 de junio de 2012

Importancia sobre utilidad.

Definir a una persona en una oración. He conocido a gente que se cree capaz de definir a una persona en una sencilla frase, que creen tenerlo todo controlado y que opina que tu presencia en el momento en el que te ven es más que suficiente para esas personas para definirte y saber como eres, lo que puedes abarcar y lo que no. Todas las experiencias y reflexiones de la vida de una persona definidas en una frase por personas que se creen importantes, pues lo son para ellos mismos, y eso estaría bien si se creyeran importantes a sí mismos por lo que son realmente, no por que salgan ganando, según ellos en la comparativa con otras personas.
Yo afirmaría que esas personas que se creen capaces de definir a alguien con una oración no son más personas que no pueden mirarse al espejo realmente y justificar ante sí mismos las cosas que han hecho y que han dicho, ni el cómo han llegado a ser así. Son pedantes que, en el caso de los que he visto, tienen una devoción por el dinero rayana la paranoia, y que se ven capaces de comprar a cualquier persona. En definitiva quienes creen que todo tiene un precio se olvidan de que ellos mismos no lo tienen según su modo de pensar.
Pensar en términos de dinero mientras estas en un bar riéndote con un amigo es ser simplemente un desgraciado, no poder disfrutar de lo que tienes ante ti, por el hecho de que crees que tienes que ahorrar para disfrutar más adelante...
Ojalá pudiera entender esa sensación de devoción por el dinero, quizá entonces no lo criticaría, de momento puedo afirmar que soy muy joven, y que preciso de la perspectiva de los años para entender las cosas mejor, pero de momento no es para mí más que una forma sórdida de ver las cosas. No dramatizo como Marx a la hora de ver el mundo que nos rodea, no hablo de alienación, es solo la manera de comportarse de muchas personas, su forma de ser, que niegan algunos placeres normales, de los que no tendrían que reservarse a cambio de amasar una mole de dinero con el fin de conseguir más dinero, para poder invertirlo y sacar más dinero.
El dinero es importante, sí. No lo niego ni lo negare mientras este cuerdo. Pero deja de serlo si lo comparamos con nosotros mismos, comparada con mi vida y mi forma de ver las cosas, con mi propiamente, la idea de dinero me parece pobre, abstracta, y casi sin importancia. Casi.
Dentro de la mente de cada uno tenemos algo tan valioso que no se debería poder comprar, como es la imaginación, nuestra creatividad, nuestros recuerdos, cada cosa que nos hace ser como somos. En nosotros tenemos una clave para poder ver las cosas como una certeza evidente como es la existencia de nosotros mismos o para ver el engaño de un truco de magia. El dinero es solo útil finalmente, lo que de verdad es importante es aquello que no podemos mostrar a nadie y que cada uno tenemos diferente, nuestra mente.

viernes, 15 de junio de 2012

Disfrutando, sin disfrutar.

O sí. Disfruto viendo a aquellos que pensaron que el gobierno actual iba a producir algún cambio a mejor con respecto al los últimos años del gobierno anterior, volviéndose en contra de los candidatos que ellos mismos votaron hace años, y tachándolos de indecentes.
 Motivos tienen, variados, pero creo que muy pocos acertados, y casi todos ellos egoístas y sin una visión global de como van las cosas realmente.
Creo que a estas alturas el espectador medio, o como nos gusta llamarlo el ''votante'', se ve en una tesitura que va a seguir igual estemos con el partido que estemos. He visto a amigos míos con la capacidad de votar que no lo hacen por el hecho de que no va a cambiar las cosas que creen que van mal, o con la excusa de que ningún partido identifica sus ideales.
Definitivamente, las personas no ven el poder que sustentan con esa capacidad de votar a un partido u otro.
Las cosas estaban mal de antes, lo que pasa ahora no es culpa de los políticos en el poder, totalmente, tienen ideas de bombero como mantener la fusión de cajas insolventes en Bankia, como CAAM o Caixa Galicia, y otras peculiaridades que no se atienen a su capacidad de poner orden en el mundo financiero. Una de las cosas que les podemos reprochar es que declaran absoluta transparencia y declaran un 'Préstamo' a la banca con un interés bastante bajo comparado con el que recibe España de sus bonos a diez años, y sin embargo ese préstamo fijado hace unos meses en 20000 millones de euros, asciende desde hace dos semanas a 100000 millones de euros, por auditorias de empresas extranjeras.
No es que sea muy listo, pero tampoco me considero tonto, hemos sufrido una subida gradual de nuestra prima de riesgo y con ella el interés de nuestros bonos a diez años, junto con una congelación parcial de
la actividad en la bolsa española, sin posibilidad de recuperación porque a alguien se le ocurrió soltar las cosas poco a poco para que parecía que no teníamos el mismo estatus que Grecia.
Ahora sufrimos todos la ineptitud ante los medios de nuestro partido en el gobierno y eso se refleja en unos valores abstractos del mercado que lo único que hacen es empobrecer las arcas del país, y mientras, la oposición solo señala esos fallos, podría aportar la manera correcta de hacer las cosas, pero tiene pinta de que tampoco es que tiendan a hacerlo muy bien como han ido demostrando de un tiempo a esta parte.
Propondría hacer como en Grecia, que unos tecnócratas asumieran el poder legislativo durante el lapso de tiempo necesario para que tomemos aire y tengamos un margen de error para que aunque los partidos que vengan después no lo hagan correctamente, no lo sufra el país con la mayoría de sus habitantes, si no solo aquellos que se dedican a jugar con valores especulativos que en la práctica no existen y ganan en un año mas dinero que el resto de españoles en su vida. Lo propondría, si alguien tuviera en cuenta la opinión de un chaval de diecisiete años que creen tan tonto como eran ellos con mi edad. Pero no es así, por lo que lo escribo aquí y espero que le guste a quien lo lea, y perdón si hiero la sensibilidad de algún lector dando a entender que sus ideas políticas están equivocadas, no pretendo atacar ninguna ideología sino esperar a que apliquen bien alguna de una vez.

viernes, 1 de junio de 2012

Fragmentos perdidos.

Acciones memorables que deberías tener en tu cabeza de por vida, cosas importantes que al recordarlas mantendrían tu moral subida, bienes que no se deberían ir porque los atesoras en tu mente, recordar no es difícil solo para cobardes, también lo es para valientes.
Ese miedo a perder lo vivido, por no poder verlo de nuevo, que inunda la cabeza del que no puede ver en sí mismo o en su memoria lo que otros le relatan, cuando tienes la certeza de haber estado ahí, de que tomaste un papel importante, de que en ese momento eras alguien, y no poder verlo. No recordarlo, ni intuir ese momento en el que fuiste importante.
Esos borrones en tu vida que tratas de aclarar con todas tus fuerzas, y no puedes. Sabes que no volverás a tenerlos en tu cabeza, sabes que los has perdido, y que lo mas probable es que fueran necesarios e importantes para llegar a lo que eres hoy.
Ahora toca vivir sabiendo que no puedes recordar esos pequeños detalles que han hecho de tí quien eres, pequeñísimos, para el que tenga suerte. Otros en cambio viven con lagunas en su historia del tamaño de semanas, o meses incluso años. Estos últimos entienden y viven que es envejecer de la peor manera, ver pasar el tiempo, y no retener los sentimientos que te gustan o que quieres revivir una y otra vez. A estos les toca vivir un presente incierto con la posibilidad de cometer errores cometidos en el pasado y no saber como en su momento los arreglaron.
Vivir por vivir, no es vivir. Si vives para olvidar no vives para mejorar, no te ves en una posición mejor ni más feliz en un futuro que se te viene en cima como una sucesión de acontecimientos imparables e incontrolables.
Pero hay un punto en el que seguramente te de igual olvidar, sabes que ese fragmento de memoria lo olvidarás.