miércoles, 30 de septiembre de 2015

Decaída.

  Recuerdo que todo estaba demasiado claro al principio, había ruido, pero no se que sentí primero, el ruido de los coches en la autopista o la luz de la mañana entrando directamente por esa gran ventana. Pues no puedo recordarlo exactamente, pero recuerdo bien otras cosas, recuerdo despertarme en esa cama pseudoreclinada con una especie de bata bajo la que no llevaba nada y un incómodo olor a antiséptico.

  "Supongo que fallé". Recuerdo pensar, pues estaba en el hospital, sin muchas heridas realmente. Es triste saltar, pero más triste sobrevivir a la caída. Y así me encontraba yo, triste y lamiéndome las heridas (en sentido figurado claro) hasta que me da por analizar un poco mejor mi futuro cercano.

  La persona que esta acostada en una silla junto a mi cama, no es la que me habría gustado, podría haber hecho una lista con personas que prefería haber visto, no porque la quisiera más, o en un caso menos, si no por como llegaría a explicárselo, pero bueno era lo que tenía y debía aceptarlo, y agradecerlo.

  Ya harto de ser un sujeto pasivo despierto en una cama cada vez más incómoda me incorporé, me dolía todo. Por Dios, recuerdo haber dicho antes de eso alguna vez que me había levantado como si me acabaran de dar una paliza, pero al lado de eso y de como me levante de esa cama, el resto de mi vida me he levantado, como mucho, entre algodones. Me siento después de mirar que es lo que más me duele y dejo caer las piernas por el borde de la cama mirando la ventana, para ver mi propio reflejo. Pero que guapo estaba, no se si es mi narcisismo auto-inculcado o el hecho de que pocas veces me veo tan atractivo y con esa mirada tan enigmática que ha día de hoy no puedo repetir, pero a pesar de estar yo guapo, más guapa estaba ella sentada. Me entró la risa floja, cuando pensé en follármela justo ahí, con el cuero cubierto de heridas y con una vía en la muñeca, nunca fui un ninfómano ni un pervertido, pero es que le quedaban tan bien las ojeras a ella y los libros usados como manta, que era una visión irresistible, era como ver un accidente natural, estaba todo como se supone que debía estar cuando la veía así. Además de guapa estaba impresionante, no pude soportar seguir viéndola y no hacerle nada, le dí una patada.

  Se despertó de mala gana, me miró con cara de muerta, tardó lo suyo en asimilarme y quitar esa cara. Y sonrío, no se si lo he podido transmitir bien, sonrío pero no del verbo sonreír, sonrío de verdad, desde lo más profundo de su ser, fue una sonrisa perfecta, fue una sonrisa atroz también, era tan bonita como un cuchillo bien afilado y este me habría hecho menos daño en ese momento. Y sonrío, le devolví cara de extrañado, se levanto a abrazarme. Entonces se me ocurrió una idea genial, lo más gracioso que se me podría haber ocurrido hasta la fecha. La esquivé y puso una cara más preocupada.

  "¿Quién eres?". No podéis imaginaros su cara, ni la "O" perfecta de sorpresa que se le quedo en la cara rompiendo todos sus esquemas. Balbuceó algo, un "pero.." o algo parecido cada vez más bajito, estaba a punto de llorar  estaba rota, estaba incluso más hermosa que antes. y antes de que muriera por dentro no pude hacer otra cosa que reírme, me reí de ella y eso la desconcertó al principio, pero había demasiado tiempo juntos en nuestras vidas para no entender a los pocos segundos que había sido una broma.

  Lloró, me golpeó y se desahogó haciéndome daño donde ya tenía heridas mientras yo tenía un ataque de risa, hasta que ella finalmente se unió a mi risa y entonces todo estaba perdonado, todo había sido una tontería, nos besamos y todo estaba como antes, todo volvía a ser bonito en ese instante, si no fuera por el hospital y todo eso.

  Fue estúpido lo fácil que puede engañar a cualquiera una sonrisa y poner cara seria a veces, el tener planes de futuro, pero en el momento en el que dije en voz alta mientras me miraban raro  que "¿Por qué iba yo a querer suicidarme?"  me creyeron. Me creyeron cuando les dije que había ido a ese sitio a ver el mar antes desde lo alto, me creyeron cuándo les dije que me resbalé, creyeron que tenia planes de futuro ya empezados y lo confundieron con ganas de seguir viviendo. No podía ser que alguien tan alegre se intentara suicidar.

  En un par de semanas ya podía caminar bien con algo de rehabilitación, pero el psiquiatra me mantuvo una semana más porque no podía estar seguro, al final no me receto nada en particular, solo que evitara el alcohol por un tiempo y que hiciera ejercicio, imbécil finalmente.

  Y salí como si no hubiera pasado nada, como un árbol en medio del bosque, ese era yo, tenía mi máscara bien puesta, con su media sonrisa y sus nuevas cicatrices. Y al final ella, no ha llamado siquiera.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Soy gente normal

Paredes  con cuadros que te llenan de recuerdos, cuando aún las tienes delante.

¿Sabéis esa sensación de emoción que se siente cuando te cuelgas de algo y solo de ti depende el continuar? ¿Recordáis lo que es un borde? Cuando miráis un cuadro que os gusta, ¿qué sentís?

La verdad es que yo no tengo mucha idea de cómo responder a estas preguntas realmente, puedo recordar puedo sentir puedo vivir esas cosas, pero no responder a estas preguntas. Para responder algo así bien creo que debo entenderlo primero y no me encuentro en ese caso, yo soy de los que necesita los bordes, aunque tenga que crearlos, soy de los que hace la vida peligrosa porque si no, no le parece la gran cosa.
Me gustan los cuadros, incluso aunque sean una mierda. He pintado y entiendo lo que se siente, recuerdo pintar una sabana sin animales, solo ese amarillo infinito y sus pocos árboles, ahora lo recuerdo y pienso que a lo mejor eso debo sentir con los cuadros aunque no los haya hecho yo. Cuando veo un cuadro me imagino como me debo sentir respecto a lo que veo, no lo siento directamente, me alejo de lo que debería sentir realmente. Hay que sentir, hay que machacarse a uno mismo con eso, no pienses mucho, siente.
Que aburrida sería la vida sin algo de emoción, sin un cuchicheo, sin pedir dos deseo cuándo ves una sonrisa fugaz, como dice la canción. Entonces, cuando no hay emoción ¿qué hacer? Crearla.
Crear emoción, buscar algo más divertido, más grande, más atrevido, algo en general más emocionante y en particular (como experiencia personal) algo más estúpido. Sí, hay que hacer estupideces, contar chistes de mierda, y los váteres que la contengan, aunque estos váteres también merecen evacuar de vez en cuando, enróllate con la vida y sus formas expositivas, discute poniéndote de parte de algo en lo que no estás de acuerdo, confunde a tus amigos y diviértete, con poco, con nada, con todo.
Dicen que los sitios solo merecen la pena por la gente con la que vas, no lo creo hay sitios que merecen la pena por sí mismos. Dicen que por otro lado lo contrario, que hay sitios a los que hay que ir da igual con quién, no lo creo siempre querrás compartir ese sitio con alguien. Dicen muchas tonterías y te digo que yo no me las creo, yo las veo, yo digo mis propias tonterías y tengo mis propios sentimientos, yo escucho baladas y pienso en las ovejas, miro un prado y pienso en música, no tiene que tener sentido para otro, ni siquiera lo tiene que tener para ti.

Mi conclusión es un cliché y es básicamente que los clichés no existen. Somos lo que somos criticamos lo que queremos criticar y si eso es lo que nos va y nos gusta, llamaremos raros a otros creyéndonos “normales”. A disfrutar, la vida son tres páginas y no sé si voy por la primera, la segunda o la tercera.

miércoles, 6 de mayo de 2015

El principio.

Las historias, tienen un principio, un principio por el cuál no suelen empezar, por eso a mí me gustaría dejar claro desde un buen principio que los finales no borran los comienzos, ni siquiera los concluyen, son cosas a parte que no están al principio, esas van al final.
“Con la luz de la mañana, se despertaba la ciudad, con la noche huyendo por momentos y el violeta del cielo desde hace rato desapareciendo. Casas muy juntas y hechas a destiempo, dejando pasillos y callejones por doquier, adornados estos por piedra en su suelo, adoquines rectangulares pero lisos después de tanto ser usados.
En su calle principal formaban un mosaico, las farolas apagadas y el suelo empedrado y los pocos que estaban ya en pie estaban en ella trabajando. El panadero sacando sus mostradores a pie de calle mientras sus barras y panes se horneaban con cuidado en la parte anterior de la tienda, el lechero repartiendo botellas de cristal casa por casa y recogiendo las que el día anterior dejaron en la entrada, un encargado del ayuntamiento reponiendo y apagando las farolas que la noche había encendido, poco más junto a las cafeterías y repartidores que apenas se agitan a esas horas.
En una de las calles aledañas. En una de las casas de piedra con un tono amarillo envejecido. Había una luz, una luz que salía de la ventana de un segundo piso. En ella una estufa aún encendida calentaba lo que se podría decir que era salón y a la vez cocina junto a una madre cansada apoyada en la mesa y sentada en una silla vieja de madera, mirando llorosa la luz titilante de lo que puede que hace horas fuese una vela.
Con la tetera al fuego se despertó una criatura en un cuarto cercano, que salió al pasillo viejo y de madera descalzo, con su pijama barato algo sucio y con la cabeza algo atolondrada, restregándose los ojos con la derecha mientras caminaba, arrastrando la otra mano con la que su libro agarraba, un libro blanco y con alguna mancha. Llego a la habitación con una madre que al verlo no pudo evitar una sonrisa cansada.

Así comienza la historia, la historia de un niño y su libro.”

jueves, 30 de abril de 2015

Al final eso, no es vida.

El esplín de Baudelaire, el tedio de la vida. El esplín es eso que hay cuando se vive por vivir, cuando cada cosa significa lo mismo que la anterior algo así como poco o nada. Es la melancolía y cada una de sus caras a lo largo del día, de cada uno de los días. Disfrutas de no ser nada o de ser menos de lo que te podrías haber propuesto ser y con ello eres feliz, felizmente melancólico.

Cuando no sepas llorar y andes con tranquilidad, a falta de gente que te brinde ecos de complicidad, puede que no disfrutes de tus pasos ni te guste el destino pero al final estas en medio de un camino, hecho para andar y envejecer con cada paso dado es un paso menos para que cada cosa que te queda por hacer sea cada vez más y más apurada.

Tic tac le decían a Alicia, y tenían razón porque llegamos tarde, a presentarnos en casa de sus padres, a vivir la vida sin perder la sonrisa, a esos momentos donde dejar de hablar puede salvar vidas. Con cada ida y con cada venida se pierde el rumbo junto al tempo y nos queda ese torcido camino que tenemos que seguir sufriendo, nos queda la vida y su fantástico tedio.

Se las das tú o se la damos nosotros, las razones de vivirla, amarla y sentirla, sabes que es aburrida y a veces bastante estúpida, además de entrometida, pero es lo que te has labrado con las herramientas que te han apetecido usar, esa es toda tu vida. Tu vida puede ser ella, o no. Puede ser él, o ese perro tan bonito que suele serte fiel. Puede ser el pájaro que miras desde tu ventana y al que sonríes sin motivo, porque te da la gana.

Al final la vida es lo mismo que al principio o incluso lo que hay en medio, la vida no son días ni su tedio, la vida es eso que al leer esto haces sin remedio, la vida no es un texto ni algo por hacer, la vida es este momento.

lunes, 6 de abril de 2015

Releyendo

Repaso libros que me he leído hace 7 o 10 años con los que me leo ahora y bueno, me siguen gustando los mismos, el mismo estilo de escritura, esa que cuando te alcanza te absorbe y te lleva a otro mundo nuevo y en el que las bases son solo similares a nuestras realidades. 
Son los libros de fantasía los que más me han gustado hasta ahora, los que espero que me sigan gustando y evadiendo a otros lugares y tiempos, esos que me hacen vivir mil vidas lejos de donde estoy.

Ahora leo cosas algo más serias, Prachett y maestros del horror, pero mi favorito es Rothfuss por su inacabada saga The Kingkiller Chronicle. Pasando a George RR Martin cuyos libros son mejores los de hace años, cuando no se dedicaba a hacer libros sino más bien relatos cortos de sci-fi, LOS VIAJES DE TUF es su mejor libro de largo incluyendo su saga más famosa juego de tronos. De todos los autores que me suelo leer en esta época podría hacer un artículo de cada uno pero solo los menciono porque quería escribir uno solo por otros motivos.
Quería escribir y me costaba, pero este tema surge de la relectura que le he hecho a mis libros de pequeño, es impresionante, son una mierda.
Me flipan en algunos sentidos y son muy creativos, pero la trama comparada con la literatura de verdad es bastante triste, el ejemplo más claro es el pequeño libro que siempre me encantara llamado Memorias de Idhún. Por mucho que me guste es una lectura para niñas adolescentes  con más fallos argumentales de los que se puede permitir un buen libro, no hay conclusión en de ninguna trama que abre y es mas de amor que de fantasía realmente.

Los únicos escritores que leía entonces y me siguen gustando tanto o más cada vez que los leo, son Tolkien y Salvatore, son otra liga. Hay quien habla de Narnia pero  TODO, repito todo, lo que ha escrito Salvatore, gana en calidad y en cualquier aspecto a esta saga. Eso sí solo es mi opinión.

lunes, 9 de febrero de 2015

Egoísmo.

¿Cada cuánto tiempo podemos ser totalmente egoístas?
Cada cuanto nos dejemos a nosotros mismos más bien, no tiene por qué haber un tiempo determinado, pero está claro que nadie es 100% egoísta todo el rato, y que nadie puede ser totalmente dedicado a los demás.
Darse a uno mismo es una forma de premio a veces, otras más bien no, es solo salir del paso, hacer lo que tienes que hacer, no dejarte llevar por las circunstancias y no dar de lo que te quita, aunque sea simple tiempo, suficiente tiempo perdemos sin hacer nada y haciendo de todo, como para encima quitarnos más en favor de otros.
No es supervivencia, está claro que el egoísmo no es malo, tampoco tiene que ser como se define la palabra, no es un trabajo, puede que sí un estado de ánimo. Igual es una fase, pero sea lo que sea por dios que es necesario en las vidas de todos.
No tarde ni temprano, el egoísmo a tiempo puede darte mil y una oportunidades, muy temprano te las priva en muchos casos mientras que tarde se habrán ido ya. El egoísmo es como los magos supongo, puede hacer cosas que observas y parecen imposibles en un principio, está en todas partes y en ninguna, si no quieres verlo.
Vivimos en un mundo egoísta y de eso se quejan algunos, no entiendo la queja, para empezar ¿qué gracia tiene este mundo si no hubiera de eso?, si cada hombre y mujer fuera completamente altruista a tiempo completo, yo ahí en medio acabaría aburrido, un mundo sin competencia, sin ideales diferentes de otros, sin pasiones, que pone al prójimo por delante de sí mismo suponiendo que es como tú, un mundo en el que las personas se quedan 45 minutos intentando que la otra persona pase por la puerta antes que sí misma en definitiva.

Sin egoísmo lo que nos queda es solo una pequeña carcasa de tontería, es como quitarnos todo lo que nos hace ser quienes somos ahora y hasta donde hemos llegado, pero repito, no es bueno.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Verdades y mentiras.

A día de hoy ya no se sabe que es verdad y que es mentira, cuando busca una cosa la otra está ahí acechándote, no importa de qué lado estés, parecen malignas y que hacen las cosas a posta aunque sabes que son solo términos para definir si algo tiene que ver con una realidad o no, tienen algo así como vida propia.

Da igual de qué lado estés, la mentira es dura, tanto si la das como si la recibes, si es para un amigo de manera piadosa o para alguien que se merece todo menos una alegría desde tu puto de vista. Tendemos a darnos cuenta a veces de la cantidad de mentiras que de una manera u otra hemos hecho, las mentiras pueden o no ser necesarias, un mundo sin mentiras sería casi un mundo de robots con funciones de sinceridad y transparencia al 100%, un mundo en definitiva aburrido. Las mentiras son conceptos bonitos a veces, no se reducen solo a esas cosas insidiosas, las  dichas o dejadas de decir para hacer daño a las personas Un libro de fantasía es una mentira, aunque no deja de ser verdad que es un libro y que es de fantasía, ese algo que lo hace de fantasía es algo que te evade, que te da una realidad alternativa que no se corresponde con lo que hay más allá del libro, es una mentira.
Las mentiras son bonitas también pues, un libro basado por completo en hechos es una crónica, las habrá buenas o mejores que libros de fantasía, pero si puede pasar o ha pasado no le doy tanto mérito al hecho de crearlo y no tiene la misma función para un lector.

Las verdades en cambio, también las hay dulces, pero su problema radica en el momento en que son dichas. Hay momentos en el que las verdades más sencillas y cariñosas, las que te pueden alegrar el día, dichas o recordadas en otro momento pueden ser fatales, un ataque directo a los sentimientos de alguien, pueden hacer mucho más daño que una mentira en su peor momento. Ejemplos si no se te ocurren los hay a miles, tras una ruptura recordar que te quería, cuando se muere un familiar que era feliz, cuando te dicen que tienes una enfermedad incurable y tu familia te dice que te quiere, cuando te lesionas en un deporte y te dicen que está roto que no volverá a funcionar, y así las situaciones que quieras.


Lo más importante de todo esto, es que las mentiras no dejan de ser malas la mayoría y las verdades buenas, pero solo porque lo hemos decidido así y porque si tiene que depender tu vida de algo prefieres una verdad a una mentira, supongo.

domingo, 18 de enero de 2015

Los moralistas que no son moralistas, que son ciudadanos de a pie

Primero que todo gracias a dios que esto no lo va a leer ni dios, bueno a dios, si si eso a dios gracias...
Todos hemos visto desfilar, después del infortunio de Charlie Hebdo,  a líderes mundiales de todas las naciones occidentales y arábigas a favor de la libertad de expresión (sí Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, y Egipto ademas de otros similares con legislaciones que permiten la encarcelación  por que sí también por surrealista que parezca).
Pero es impresionante, no solo los gobiernos, las personas también, incluso los imbéciles de gobiernos europeos que se dedican a denunciar hasta los sketch de humor como Alemania o España. Es de una desfachatez tal, que me asusta, lo peor es que muchos, si no todos, los que dicen que es una barbarie el atentado en sí y que el islamismo radical no tiene nada que ver con la libertad de expresión, luego pasan junto a un mendigo y lo culpan de serlo, o peor, les da igual. A ver persona sin cerebro, la gente se muere de hambre todos los días, todo el tiempo, cada minuto, Y LO SABES, no haces nada por evitarlo , con la excusa de que no puedes hacer nada, ya nadie se acuerda de los que se mueren de hambre no, hay cosas más importantes, como la libertad de expresión. Si tuviera que manifestarme por una de las dos cosas, ninguna duda caballero (o caballera) así jamás me darían ni ganas de escribir algo como esto.

Puede que seas nuevo en esto de darte cuenta de las cosas, si es así te voy a dar una clase corta, un resumen,apenas un atisbo de la realidad, te voy a definir de manera ligerita y sencilla el término doblepensar
Doblepensar: Facultad de sostener dos opiniones contradictorias a la vez. Este es un proceso es consciente e inconsciente, para evitar así la culpabilidad. Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar ni por un momento de saber que existe esa realidad que se niega.
Este es un neologismo acuñado por George Orwell en 1984.
En el libro explica que incluso para explicarlo hace falta pasar por el proceso mental explicado, y cada vez que se usa, como he hecho yo anteriormente, pasamos por este proceso también.

Si tienes un momento después de leer todo esto párate a pensar, ¿he hecho yo esto alguna vez?¿me creo una mentira que es verdad?¿será al revés?
Así como estoy seguro, o casi, de que es así que tu has doblepensado en algún momento, te tranquilizo porque a estas alturas yo he comprendido que es algo necesario en mi vida y en la sociedad moderna. Un ejemplo: Nunca encontraré trabajo en un periódico hablando abiertamente de todas las atrocidades cometidas por occidente en nombre de la liberad, pero quiero trabajo así que hago como que me dan igual y no hago nada, es más me dan igual al hacer esto, y después ya no me interesan o ignoro dichas atrocidades, a no ser que sean la noticia del día y esa semana se tenga que escribir sobre el tema, después de lo cual volveré a ignorar el tema.

En fin, la base de la sociedad moderna, incluidas las personas que se dicen a sí mismas concienciadas respecto a los problemas mundiales, es la hipocresía aceptada a todos los niveles, incluido dentro de este artículo, pero por favor, tratad de daros cuenta antes de hacer algo que le amargue la vida a alguien, no llaméis asesinos a los vecinos del 6º por ser musulmanes, no mandéis a alguien a la cárcel por ir en contra de una idea o de algo en lo que un colectivo cree, no arruinéis a otros para seguir con vuestra vida como si no pasara nada.

miércoles, 14 de enero de 2015

Si quieres una mejor sociedad, mejor camina distinto.

Hay tantas opiniones como personas en este mundo, igual lo que forma una opinión es la persona en sí, pero viendo como de lejos están las personas que tienen comportamientos similares empiezo a descartar esa idea. Una persona no es "buena" o "mala" con los demás porque sea así de nacimiento.
Para poder ser humilde tienes que saber lo que es la humildad, o en su defecto haberla sentido o tener un vinculo con alguien que lo es, todo en esta vida se aprende.

Todo esto es solo una observación, me he dado cuenta de que mis comportamientos no son mas que intentos de dar lo mejor de mi en algún ámbito debido a las acciones de otros, o simplemente tradiciones que no me planteo que estén mal y que veo a otros hacer desde que tengo conciencia. El ejemplo más claro es comer carne y beber leche todas las mañanas, lo hago pues porque sí, porque he visto a gente hacerlo toda mi vida, porque me parece lo mas normal del mundo.
¿Concuerda esto con lo que siento yo y con lo que opino yo? No lo sé, como lo he imitado del comportamiento común en mi entorno no tengo una opinión real sobre esto tendría que sopesarlo y meditar si debo o no seguirlo haciendo y que implica.
Esto es solo una exageración de un ejemplo, si me he comido comentarios de un padre toda la vida vejando a mi madre (que no es mi caso particular), necesitaré algo demasiado fuerte al final, un estímulo o un suceso clave en mi vida, para dejar de pensar lo que esto que he escuchado toda mi vida y que me parece normal este mal.

Todo esto lo he empezado al ver un vídeo de una noticia en el que hacían que un chiquillo que no superaba los 12 ejecutara a dos personas, el contexto es otro por supuesto, no es la sociedad a la que estamos acostumbrados los que vivimos en u primer y tranquilo mundo en el que nos alteramos más por un atentado a 3000 km que por la ejecución sistematizada de pueblos enteros a 6000 km de nuestras casas. Lo primero es ser consecuentes con lo que pensamos hacia todas las personas o crearemos la idea subconsciente en los niños de que podemos tener dos versiones del mismo suceso dependiendo del contexto, como tenemos la mayoría de nosotros, y los que sufren seguirán inculcando ese sufrimiento y ese rencor en las generaciones que les sigan, de manera que aún cuando todo acabe (si acaba) el problema sigue ahí, eso sería lo peor, sentir odio y asco y ser violento no por un motivo personal, si no porque es lo que he aprendido de mi entorno y es lo que voy a seguir enseñando a mi entorno.

Lo que quiero decir al final es que los niños acaban siendo lo que ven, se transforman en algo a partir de lo que experimentan y de lo que les enseñan, educar es una bonita forma de decir que estamos construyendo a un futuro adulto, pero no basta con la idea convencional que tenemos en esta sociedad de que educar es mandar los niños. Ni siquiera basta tampoco el estar involucrados activamente, y no enseñarle cosas malas a nuestros hijos, no podemos ser protectores y tratar de que vean y hagan solo las cosas buenas o en lo que queremos convertirlos. Como dice la canción "si quieres cambio verdadero, camina distinto", con esto trato de que lleguéis a la siguiente conclusión, para hacer mejores personas a los que vienen detrás, la educación ayuda, pero el cambio, el cambio de verdad, lo que esperamos de su futura mentalidad, empieza en nosotros  en nuestro día a día, cada vez que ves a un niño por la calle y por ejemplo le sonríes, cuando ven que una señora no puede con la compra y ven que te acercas tu le prestas ayuda, son los gestos que haces en tu vida cotidiana y con tu entorno los que acabaran calando en los niños y en sus mentes. No hablo solo de momentos excepcionales, hablo de cosas normales, que hacen que seamos mejores personas o que nos lo sintamos por lo menos, eso es lo que se perpetua y se expande en los comportamientos de nuestra sociedad.