martes, 25 de noviembre de 2014

A saber por qué fresas usadas para escribir

Describiendo algo para hacerlo parecer bonito no lo ves tan bello, digo yo. Cuando te esfuerzas en contarle a otro lo bonito que se ve no se qué cosa, te verás patético la mayoría de las veces. Puedes salvarte solo si te ves emocionado, en cuyo caso parecerás un niño. Sea cual fuere la situación al final no te verás muy bien.

Un ejemplo, mientras escribo esto que creo que es un buen tema para hablar estoy sentado de mala manera en mi silla de escribir con cara de idiota mirando la pantalla y con el escritorio desordenado a pesar de no haberlo ordenado hace más de dos días, con la cama por hacer y un sin fin de cosas que no quiero hacer, teniendo que darme algo de prisa al escribir por que salgo a clase en breve.

Me veo a mi mismo cuando lo pienso, pues eso, estúpido.

Al caso, el tema que me atañe hoy y que no tiene nada que ver es el siguiente, la diferencia entre el uso de los verbos USAR y UTILIZAR. Me traen de cabeza y diré el porqué. Me esfuerzo en usarlos bien pues su utilización ayuda a formular las frases dándoles un sentido u otro al hablar sobre algo de manera que no se entiende cuando usan una y cuando utilizan la otra.

Creo que me sulfuro cuando hablo o dejo de hablar el tema, pero bueno para mas información si queréis usar los términos bien que podéis no hacerlo, es legal (de momento), id a la web de la rae y buscadlos.

En otro orden de cosas, no se definir el sabor de una fresa con palabras, el olor es dulce pero el sabor de la fruta en si misma no tanto. Para que sepa dulce necesitas mezclarlo con mas cosas quizás, azúcar o nata por ejemplo, su sabor en sí mismo me encanta. Es ácido pero tiene algo más, que no me sale, es una sensación parecida a algunas golosinas como la de golosina, es ácido el sabor pero no del todo.