Hay tantas opiniones como personas en este mundo, igual lo que forma una opinión es la persona en sí, pero viendo como de lejos están las personas que tienen comportamientos similares empiezo a descartar esa idea. Una persona no es "buena" o "mala" con los demás porque sea así de nacimiento.
Para poder ser humilde tienes que saber lo que es la humildad, o en su defecto haberla sentido o tener un vinculo con alguien que lo es, todo en esta vida se aprende.
Todo esto es solo una observación, me he dado cuenta de que mis comportamientos no son mas que intentos de dar lo mejor de mi en algún ámbito debido a las acciones de otros, o simplemente tradiciones que no me planteo que estén mal y que veo a otros hacer desde que tengo conciencia. El ejemplo más claro es comer carne y beber leche todas las mañanas, lo hago pues porque sí, porque he visto a gente hacerlo toda mi vida, porque me parece lo mas normal del mundo.
¿Concuerda esto con lo que siento yo y con lo que opino yo? No lo sé, como lo he imitado del comportamiento común en mi entorno no tengo una opinión real sobre esto tendría que sopesarlo y meditar si debo o no seguirlo haciendo y que implica.
Esto es solo una exageración de un ejemplo, si me he comido comentarios de un padre toda la vida vejando a mi madre (que no es mi caso particular), necesitaré algo demasiado fuerte al final, un estímulo o un suceso clave en mi vida, para dejar de pensar lo que esto que he escuchado toda mi vida y que me parece normal este mal.
Todo esto lo he empezado al ver un vídeo de una noticia en el que hacían que un chiquillo que no superaba los 12 ejecutara a dos personas, el contexto es otro por supuesto, no es la sociedad a la que estamos acostumbrados los que vivimos en u primer y tranquilo mundo en el que nos alteramos más por un atentado a 3000 km que por la ejecución sistematizada de pueblos enteros a 6000 km de nuestras casas. Lo primero es ser consecuentes con lo que pensamos hacia todas las personas o crearemos la idea subconsciente en los niños de que podemos tener dos versiones del mismo suceso dependiendo del contexto, como tenemos la mayoría de nosotros, y los que sufren seguirán inculcando ese sufrimiento y ese rencor en las generaciones que les sigan, de manera que aún cuando todo acabe (si acaba) el problema sigue ahí, eso sería lo peor, sentir odio y asco y ser violento no por un motivo personal, si no porque es lo que he aprendido de mi entorno y es lo que voy a seguir enseñando a mi entorno.
Lo que quiero decir al final es que los niños acaban siendo lo que ven, se transforman en algo a partir de lo que experimentan y de lo que les enseñan, educar es una bonita forma de decir que estamos construyendo a un futuro adulto, pero no basta con la idea convencional que tenemos en esta sociedad de que educar es mandar los niños. Ni siquiera basta tampoco el estar involucrados activamente, y no enseñarle cosas malas a nuestros hijos, no podemos ser protectores y tratar de que vean y hagan solo las cosas buenas o en lo que queremos convertirlos. Como dice la canción "si quieres cambio verdadero, camina distinto", con esto trato de que lleguéis a la siguiente conclusión, para hacer mejores personas a los que vienen detrás, la educación ayuda, pero el cambio, el cambio de verdad, lo que esperamos de su futura mentalidad, empieza en nosotros en nuestro día a día, cada vez que ves a un niño por la calle y por ejemplo le sonríes, cuando ven que una señora no puede con la compra y ven que te acercas tu le prestas ayuda, son los gestos que haces en tu vida cotidiana y con tu entorno los que acabaran calando en los niños y en sus mentes. No hablo solo de momentos excepcionales, hablo de cosas normales, que hacen que seamos mejores personas o que nos lo sintamos por lo menos, eso es lo que se perpetua y se expande en los comportamientos de nuestra sociedad.
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