lunes, 2 de julio de 2012

6.Mapas y espaldas.

''Hace dos días que ese hombre llego a la playa junto con restos de un naufragio, parece que hoy por fin ha despertado. El curandero de mi padre lo ha atendido.
Al parecer mi padre no reconoció como un gran capitán de barco y caballero del reino vecino, lo consiguió gracias a sus tatuajes.
Esos tatuajes eran enormes, y todos azules le ocupaban toda la espalda y también el pectoral izquierdo, son como mapas y el del pecho como una rosa de los vientos, lo más raro es que de ese mapa no he reconocido nada, ninguna formación ni nada. Soy Ellias Crane el segundo de los hijos del guardián de la bahía del dragón, llevo desde que tenía memoria memorizándolo todo, cada cosa que veo y entrenándome con los eruditos que me ha proporcionado mi padre para llegar a ser el mayor erudito de la historia.
Aún con eso mi pasión por los mapas me hace desear conocer todos los rincones posibles de este mundo. me dedico en mis ratos libres a estudiar cartografía, a hacer mapas del castillo de mi padre en un principio, luego los hice de la ciudad ''Ojo de Dragón'', en la que vivo y estudio, y poseedora de la mayor biblioteca del mundo, y del centro de la cultura occidental, ''la catedral de los libros'' la llaman pues aquí desde hace mas de medio milenio se han ido compilando toda clase de libros y pergaminos y conocimientos en general.''

Con el ceño fruncido y todo lo frustrado que se puede estar tras haber buscado en vano mapas de todos lados del mundo, durante tres días y casi sin descanso, siendo todo lo arrogante que se puede ser con un invitado cuando eres el hijo del su anfitrión, Ellias Crane se presento en las habitaciones de Sephyr Dwayne el invitado de su padre.
-Perdonadme buen señor, pero tengo unas preguntas que hacerle, en principio personales pero puede que solo sean una tontería por mi parte, pero que me tiene algo contrariado.-se presento el segundo hijo de Crane habiendo tocado en las habitaciones del caballero.
- Pasad, pasad. ¿Sois Ellias no? El hijo listo de los Crane- rió Sephyr aun convaleciente desde su cama- Ya me había hablado su padre de vos, podeis sentaros conmigo y preguntadme lo que queráis estoy dispuesto a resolver vuestras dudas -termino el dolorido caballero dando pie a que preguntara el niño.
-Es sobre vuestro cuerpo -apresuró Ell.
-¿Mi cuerpo? -dijo extrañado el encamado- Explícate, por favor.
-So-so-sobre vuestros tatuajes señor.- aventuró el aún niño algo cohibido, dándose cuenta de lo inadecuado que es realmente una pregunta así.
-Mis tatuajes...
- Si mi señor, el problema esta en que soy un apasionado de la cartografía y he visto todos los mapas que pueden existir del mundo conocido pero... Jamás uno como el que lleváis en la espalda...
-Hacia mucho que nadie me preguntaba por ese mapa, realmente no se de donde es, ni que significa.
- Pero, ¿entonces que significa?, es demasiado preciso y exacto para no ser un mapa de un sitio real, no puede ser un simple tatuaje -continuó acalorado el pequeño sabio.
-Lo sé, lo sé. No es un tatuaje al azar cuando se cumple un año en mi familia un padre debe tatuárselo a su hijo en la espalda, y este a su hijo a su vez al suyo, es algo que pocas personas saben, realmente no se que importancia tiene pero no se a cuando se remonta esta tradición ni por qué  debemos ponérnoslo.
-Hay un original, o una copia o algo así...
-¡¿Cómo lo sabes?!
- Es imposible tatuar algo que tienes en tu propia espalda por mucho que te esfuerces en colocar espejos de la forma adecuada, o como lo intentes. La posición te impediría colocar tales detalles.
-Veo que lo de tu curiosidad e inteligencia no era solo hablar por habla ¿eh? jajaja- rió tranquilizándose el hombre de la cama-. Pero aún que lo haya sigue sin tener más significado que ser una tradición familiar.
- Quiero ver el original e inspeccionarlo -dijo apresurada mente el pequeño Ell-.
-Te acompañaría yo mismo, pero tengo cosas más importantes que hacer cuando me recupere.
-Pues dígame donde se encuentra. Escriba un permiso en el que me deje inspeccionarlo si esta dentro de su casa o lo que sea por favor -suplicaba muerto de curiosidad el niño.
- No se encuentra en mi casa- replicó sonriendo el caballero.
-¿Dónde pues?
-Al norte, en el continente, en unas cavernas en mitad de un acantilado.
-¿Me las señalaría en un mapa?-preguntó de nuevo el niño con una sonrisa en la cara.
-Con una condición-contestó con tono solemne el caballero.
-La que sea- respondió rápidamente el niño con la cabeza llena de aventuras y tesoros por descubrir ya.
-Me mantendréis informado de todo lo que encontréis, y sera en el más estricto secreto tal viaje.
-Así se hará.

2 comentarios:

  1. Yo quiero seguir leyendooooo...........

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  2. Yon suerte haré más como este y mejores que este... pero tambien me queda un relato por hacer de pura mascarada.

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