sábado, 5 de mayo de 2012

Comenzad a pensar, y lamentad.

Llegar al punto en el que estar en tu país y querer decir algo este mal, si cada vez que nuestros mayores nos dicen que nos callemos la boca y acatemos, ¿hasta que punto se le da libertad a aquellos a los que se gobiernan pues?
 Ni idea, creo que se les da la libertad de creer que son libres, repito creo, también se me puede dar la libertad de creer que no crea que seamos libres, pero saben que no haremos nada por cambiarlo así que a ellos les da igual, se sientan, gobiernan, leen y esperan, y cuando nos necesiten nos dirán lo que queremos oír, y aunque sabemos que es mentira caeremos pues somos así y para cambiar eso hay que estar en el poder.
Es un círculo vicioso, o mas bien viciado, en un tiempo no muy lejano teníamos lo que necesitábamos no lo que nos imponían o lo que nos hacían creer que teníamos, o eso dicen, yo no lo viví pero padezco el sistema actual y el modus operandi de nuestra democracia. Me revelo de manera formal, pero solo con palabras, si el mundo fuera ideal no haría falta nada más, pero recordad, vivimos en España.

Por un rebelde sin causa, definida claro esta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario