Recorrían las calles con aire de bandidos ya desde pequeños miraban a la gente a la cara y se reían, ¿de qué? Eso solo lo debían saber ellos. Sin preocupaciones ni descanso de un lado a otro trasteando, reuniéndose entorno a edificaciones que hacen suyas por que no las usa nadie, mas que ellos claro. se quedan hasta tarde con sus cosas y luego no dejan dormir toda la noche a los que viven con ellos. Jamas tuvieron consideración, ni tiene pinta de que la tengan nunca. Estén donde estén siempre se comportan como reyes allá donde están, todo lo tocan y lo prueban, no les importa que otros puedan querer algo, van a lo que van. Son parte de nuestra sociedad, fruto de ella. La gente se para a su paso los adulan y tratan como algo superior, les rinden pleitesía como si fueran superiores a ellos, asienten y se comportan como monos amaestrados ante ellos, siempre con el mismo patrón. Antes se les tenía menos aprecio pero cada vez se pavonean con mas libertad por las calles, ¡nos invaden! Andan siempre maquinando y piden mas y mas, y les damos mas y mas, les damos lo que necesitan y lo que no, lo que nos piden y lo que nos insinúan.
Lo damos todo de nosotros por ellos y lo único que conseguimos de su parte son preocupaciones, ¿y qué ira a hacer ahora? Se preguntan algunos, yo no lo sé pero la respuesta ya la tenéis, lo único que hacen es comer, defecar, dormir y molestar, aun con esto los endiosamos por encima de todas las cosas.
quizá tenga algo que ver con que son el futuro de la sociedad, no lo sé, los bebés son bebés en todas las sociedades pero en la nuestra es en la que más los consentimos, antes eran una bendición y vendíamos su trabajo por préstamos antes de nacer incluso,cuidarlos si, endiosarlos no.
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