Jadeando casi sin respiración incapaz de pensar en nada con un miedo irracional a algo que no recordaba, era irracional lo que no irreal, le tenía miedo y paso por ahí... Por ahí, ¿por dónde?. Trate de recordarlo y no pude solo estaba yo en mi cama, sudado, destapado, solo sin nada a mi lado. Con el pulso acelerado y la mente comenzando su trabajo ese agobio inmediato comenzó a remitir, los ruidos volvieron, de la calle el paso de los coches ascendía hasta mi ventana cual humo irritante de una chimenea, me levante y la cerré.
Estando allí apoyado en la ventana me estabilicé, sonriendo mire mi cama, un revoltijo de sabanas mantas y extrañas sensaciones. ¿Qué pude haber soñado para acabar de esa manera? Seguía con esa sonrisa melancólica estampada en la cara mientras movía la cabeza con gesto negativo, tratando de no pensar que clase de cosas podrían asustarme a estas alturas de mi vida.
No somos dioses, de momento somos humanos, de momento, hombres camello como decía Nietzsche, algún miedo debemos tener, pero, ¿cómo estar tranquilo y tratar de dormir si no sabes a que tienes miedo?. Acabaría teniendo miedo a dormir si me despierto así, pensé, pero no puede ser así, paso un tercio de mi vida durmiendo no es una buena idea que le tenga miedo a esa cantidad tan grande de vida. Los hay que dicen que dormir es una pérdida de tiempo.
Ningún momento de mi vida lo considero una pérdida de tiempo, no concebía manera de poder dormir pero eso no podía seguir así. Con la misma sonrisa de tristeza y cansancio reflejada en un rosto demacrado por un terror nocturno de marca mayor me dirigí a la cama. Decidido y dispuesto a dormirme con la idea de que debo dormir mejor para vivir mejor, debía superarme destruir ese miedo desde sus entrañas pero, ¿consciente que podía hacer?.
Debemos superarnos y si no sabemos como, solo podemos acudir a esa seguridad estúpida que hay en nuestra mente que os dice que ya no hay problema, esa negación que nos deja algo extrañados, que cuando comenzamos a adoptar nos hace sentir vacíos, ese ''no hay problema'' que nos sale de dentro, esa capacidad de cambio que poseemos los humanos y a la que tenemos miedo pero que es la única que nos puede quitar este mismo miedo.
Sonriendo y con mi propia voluntad de mi lado me acosté cerré los ojos y estuve seguro de que no volvería a tener pesadillas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario