luego me quedo con ellas hasta que la madre de las crías vuelva de otra dura sesión de pesca propia, si es que vuelve, la que sería entera para ella. Con su vuelta, siempre que vuelva pronto, tengo que volver a esa frías y peligrosas aguas, a buscar comida pero a esas alturas hay demasiados congéneres cerca como para esperar conseguir comida.
con un largo y fatigoso viaje sobre el hielo, y doloroso para mis cortas patas aunque no tanto para mi vientre, pero eso sí mas frío, llego entre caminando y deslizándome hasta otra cala hecha de hielo en la que poder sumergirme y rastrear nuevas presas.
No soy mucho mas listo que el resto de mis congéneres, la prueba es que aquí también había multitud de ellos.
Con mi infructuosa búsqueda solo consigo coger frío y nadar cada vez mas lento, hasta que con un golpe de suerte doy con un pez con pinta de estar enfermo o aturullado, me vio venir de frente abriendo la boca y prácticamente entro él solo.
una vez satisfecho con mi estómago y conmigo mismo y en la superficie donde como casi siempre es oscuro, miro el mar y veo la aleta dorsal de una de esas moles de masa negra con dientes rápidas y peligrosas. Qizá no sea mucho mas inteligente que el resto de los míos, pero tengo mas suerte.''-¿Viste la orca del fondo?
- Si, su aleta es enorme, pero me hace mas gracia ese pingüino mira como se desliza alejándose del agua despavorido.
- De verdad, la vida seria mas fácil si fuéramos pingüinos, solo se preocupan por secar caminar de esa manera tan graciosa y deslizarse, nada de experimentos en mitad de un continente deshabitado sobre monopolos magnéticos ni cosas así.
-Jajaja tienes razón, seria todo mas fácil, caminar y deslizarse, caminar y deslizarse...
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